Los procedimientos judiciales pueden dar como resultado una nueva situación económica, desencadenante en la figura del embargo judicial.

El embargo se trata de una actuación judicial consistente, en un mandato del tribunal, que como medida de seguridad y con el fin de retener los bienes del deudor, ordena su retención para posteriormente liquidarlos y con lo obtenido pagar las deudas en las que el deudor haya incurrido, o pagar las deudas contraídas con los propios bienes, saldando así la deuda o respondiendo por la comisión de un delito.

Existen dos clases de embargos.

El embargo preventivo: Cuando en un procedimiento judicial, una persona física o jurídica, sea imputada y se quiere salvaguardar el cumplimiento de una posible futura sentencia, cabe solicitar al juez que ordene un embargo preventivo de los bienes del deudor. Se trata de una medida consistente en inmovilizar los bienes del deudor, estos siguen en su poder, pero el titular de los bienes no puede disponer de ellos libremente, no pueden ser vendidos, ni traspasados a terceros.

El embargo ejecutivo: Una vez dictada sentencia condenatoria, el juez puede el embargo de los bienes y proceder a su venta, a fin de saldar las deudas, o cualquiera responsabilidad pecuniaria que tenga el deudor.

El embargo suele comenzar un mes después de que al deudor se le notifique la demanda ejecutiva.

Si no existe un acuerdo previo entre acreedor y deudor para satisfacer las deudas, se procederá a embargar los bienes del ejecutado atendiendo siempre a la mayor facilidad de venta y menor onerosidad para el ejecutado.

Siguiendo este criterio, la ley establece que el orden que debe seguirse a la hora de embargar bienes del ejecutado sea el siguiente:

  1. Dinero y cuentas corrientes
  2. Créditos y derechos realizables en el acto o a corto plazo, ya sean títulos o valores o cualquier otro instrumento financiero admitido a negociación en un mercado secundario oficial de valores.
  3. Joyas y objetos de arte.
  4. Rentas en dinero 
  5. Intereses, rentas y frutos de toda especie
  6. Bienes muebles o semovientes, acciones, títulos o valores no admitidos a cotización oficial y participaciones sociales.
  7. Bienes inmuebles.
  8. Sueldos, salarios, pensiones e ingresos procedentes de actividades profesionales y mercantiles autónomas.
  9. Créditos, derechos y valores realizables a medio y largo plazo.

Sera posible decretar el embargo de sociedades cuando atendiendo todas las circunstancias, resulte conveniente el embargo de sus distintos elementos patrimoniales.

Cuando se proceda al embargo de salarios, pensiones o equivalentes, se debe tener en cuenta la regulación y el orden en el que la ley ordena este tipo de embargos. La cuantía nunca podrá ser integra del total del salario o pensión, la ley obliga a respetar unos mínimos personales y familiares por tramos de salario.  

Como única excepción a este precepto, solo los embargos que se lleven a cabo a consecuencia del impago de pensiones alimenticias pueden no corresponder con los tramos que ordena la Ley, en cuyo caso será el propio juzgador el que determine el importe a embargar.

Los salarios, pensiones o equivalentes, que no excedan de la cuantía del salario mínimo interprofesional en todo caso serán inembargables.

Los salarios o pensiones que superen el salario mínimo interprofesional, son embargables siguiendo la siguiente escala.

  • Primer tramo o fracción (hasta el salario mínimo interprofesional) es inembargable.
  • Segundo tramo o fracción: 30%
  • Tercer tramo o fracción: 50%
  • Cuarto tramo o fracción: 60%
  • Quinto tramo o fracción: 75%
  • Resto de tramos o fracciones: 90%

Atendiendo a las cargas familiares del ejecutado, el juzgado podrá aplicar una rebaja de entre un 10% a un 15% de los anteriores porcentajes.

Para el caso en que el ejecutado reciba más de una percepción, ya sea de nóminas o pensiones, todas estas serán acumuladas para establecer la cuantía mínima inembargable y los tramos en que será de aplicación el embargo.

También serán acumulables los salarios p pensiones de los conyugues cuando su régimen matrimonial económico no sea el de separación de bienes.

En el supuesto de que se decreten dos o más embargos simultáneos que correspondan a diferentes deudas, estos podrán ser trabados conjuntamente, pero siempre respetando los limites embargables fijados por la ley. En este sentido, de las cantidades embargadas los acreedores deberán repartir para saldar las deudas o en caso de no ser suficiente, primero cobrará un acreedor y cuando su deuda este satisfecha, seguidamente comenzará a cobrar el otro.

Existen bienes que son inembargables como el mobiliario y menaje de la casa del ejecutado y de la familia, los libros o instrumentos necesarios para el ejercicio de la actividad profesional del ejecutado, los bienes dedicados al culto de las religiones que estén registradas legalmente. En caso de que se proceda al embargo de los mismos este embargo será nulo de pleno derecho, y el ejecutado estará facultado para solicitar la nulidad ante el tribunal correspondiente.

En caso de que las circunstancias cambien tanto la parte ejecutante como la ejecutada podrá solicitar la mejora de los bienes objeto del embargo o la reducción de los mismos.

Elaborado por: Marian Oujo Vallejo. Perfil en LinkedIn: https://www.linkedin.com/in/marian-oujo-vallejo-0383a17b

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